Dando la milla extra
No miento, cada cuando me doy un gusto rompiendo esa dieta, pero "portarme mal", me demandó que me metiera al gimnasio, para quemar esas calorías que de nuevo estaba consumiendo.
Hasta la fecha no ha sido fácil, pero he visto resultados, la gente los ha notado también, y aunque meterme al gimnasio ha sido dar un poco más de lo que nunca habia dado, ha significado privar mi tiempo de descando o diversión por ejercitarme, ir bajo la lluvia o simplemente con pereza, mi salud y mi cuerpo agradecen ese extra que entrego cuando voy.
Esto lo comparo un poco al "esfuerzo" o ese extra que podríamos dar para complacer a Dios, en dar esa milla de más, eso que nace de nuestro corazón y está fuera de nuestra zona de comfort o de deber, y que complace en sobre manera al corazón de Dios.
2 Samuel 23:8-39 nos habla sobre 30 valientes, que eran una especia de guardia personal de David, eran guerreros profesionales, aguerridos, expertos y aventurados, que estaban como los más conocidos en medio de todo el ejército de David.
Pero en ese pasaje se habla en especial de 3 más destacados que los demás.
2 Samuel 23:15 dice:
"Como David tenía mucha sed, exclamó: «¡Ojalá pudiera yo beber agua del pozo que está a la entrada de Belén!"
En ese momento, esos 3 valientes entraron al campamento de los filisteos, (eso significaba pelear, matar, correr), sacaron agua del pozo y se la trajeron a David. Él se sintió tan indigno de tal sacrificio que prefirió derramar el agua antes beberla.
Qué tan cercanos estamos de Dios como para escuchar los deseos en su corazón, y cumplirlos sin chistar?
Estamos dispuestos a hacer más de lo que estamos acostumbrados, con tal de buscar agradar a su corazón?
Lucas 17:10 dice:
"Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos."
Dependiento de nuestro llamado o ministerio, ejercemos labores, otros según lo necesita, se congrega, pero a veces pensamos que con cumplir suficientemente con lo que hacemos, ya estamos cumpliendo, y eso basta.
Para nutrir una relación debemos buscar momentos personales e íntimos, no basados en la costumbre, sino en el amor, en el deseo de ver a la persona amada, corresponder y ser correspondido por ese amor, y tener detalles que muestren nuestros sentimienos, más allá de sólo decirlo.
De esta manera aplica con Dios, si le amamos, habrá una necesidad de buscar agradarle con todo, y aún en nuestros intentos, buscaremos formas nuevas, o más profundas, de demostrarle lo que significa para nosotros.
Final:
Isaias 29:13 dice:
"Dice, pues, el Señor: Porque este pueblo se acerca a mí con su boca, y con sus labios me honra, pero su corazón está lejos de mí, y su temor de mí no es más que un mandamiento de hombres que les ha sido enseñado"
Examinemos nuestro corazón.
- Estás sirviendo en algún ministerio sin esfuerzo y dedicación? Crees que por estar cumpliendo es suficiente?
- Estás buscando nuevas maneras de conmover el corazón de Dios? Sales de tu espacio de comodidad para dar esa milla extra?
Huyamos de la costumbre, de la zona de comfort, del enfriamiento espiritual y del corazón, y pidámosle a Dios con fervor, que ponga en nosotros el querer y el hacer, para que el fuego dentro de nosotros se avive, y vivamos conscientes de ser hijos de Dios, que quieren complacer al Padre que amamos con todo nuestro corazón.

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